sábado, 23 de julio de 2011

El encanto de las aves.

Hola blogueras-os:
Son muchos los enigmas, que a lo largo de la vida nos han cautivado. La naturaleza y sus componentes, nos obsequian a cada instante con bellezas mas allá del raciocinio humano, haciéndolas dignas de admiración y adoración.
Cada rincón de nuestro planeta esta lleno de plantas, minerales y animales que nos deslumbran con su belleza natural. Convirtiéndonos en codiciosos capaces de extraerlos de su habita natural, y encerrarlos por siempre, para el placer y deleite de nuestro egocéntrico yo.
Es cierto que en los comienzos de nuestra andadura por este planeta llamado tierra, copiamos su forma de vida, y tuvimos que vestirnos o resguardarnos de las cambiantes condiciones climáticas con pieles. Pero lo que empezó siendo una necesidad, con el transcurrir de los años se fue convirtiendo en rito y codicia.
Los indios americanos, descubrieron en el águila un animal digno de elevar a los altares. Su serenidad a la hora de cazar y su hermoso plumaje, símbolo de su fuerza exterior, lo fue convirtiendo en un ave respetada y venerada.
Por tal razón, comenzaron a vestir sus penachos y cuerpos con las plumas de este magnifico animal. Creyendo así, que alcanzarían mayor sabiduría, poder e incluso la capacidad de premonición espiritual, logrando de esa manera evitar aquello que, para ellos eran designios divinos y que podían afectar a toda la comunidad.
Algo lógico cuando la naturaleza dominaba la sugestiva mente del hombre, pero no solo el plumaje de las aves a servido para ahuyentar a los malos espíritus, también ha sido testigo fiel del lujo y seducción de la codicia humana.
Plumas de pavo real como complemento ideales para trajes  de fiestas, o de gallo para los tocados de las cabezas de las viudas. O como brisa refrescante de las damiselas de la corte, las cuales buscaban en sus abanicos de hermoso plumaje mantener la cautela palaciega, han sido uno de los tantos usos que se le ha dado al plumaje de las aves.
Cuentan que las emperatrices chinas, se dejaban galantear a través de biombos decorados con hermosos plumajes. Además de caer en la caprichosa tentación de adornar sus jardines con jaulas, donde habitaban miles de pájaros arrancados de su habita natural. Los cuales mientras mas exótico y raros mas valorados eran, convirtiendo su belleza en un símbolo de esclavitud.
Siendo lo exótico o hermoso, un argumento mas para adueñarnos de aquello que ha nacido con la condición de ser admirado en libertad. Fascinante mundo el de las aves y sus codiciadas plumas, inspiración que para algunos roza lo repugnante, encontró el mundo de la moda al convertirlas en complementos de exuberantes trajes.
Dicen que la marca Chanel, logro crear el traje mas caro del mundo para vestir a Nicole Kidman en uno de sus fastuosos anuncios con mas de 10.000 plumas bordadas a manos, creando para muchos una obra de arte digna de admiracion. O quizás sea que en el fondo, cambiaríamos nuestra piel por la belleza de nuestras aves.
Nadie sabe que fue lo que inspiro a la firma a utilizar tanto plumaje, pero lo que si es cierto, es que la moda se vale de ellas para crear cada vez diseños mas complejos que intentan llamar vanguardistas. Sin olvidar que en sus comienzos, halla por los años 20, se crearon trajes que no llegaban a tener tantas plumas como el diseñado por chanel, pero que engalanaron cuerpos tan famosos como el de la princesa Grace Kelly, acentuando las bases para los diseñadores modernos.
Irónica realidad la que condena el plumaje de las aves a convivir con la creatividad humana, desde la mas remota etapa del ser humano hasta la actualidad. Ya sea por superstición o egocéntrica codicia,las aves también se han convertido en un valor añadido de nuestra sociedad, sus plumas logran alcanzar cifras astronómicas ya sean convertidas en vestidos o en forma de complementos.

Realidad lejana, de aquellos primeros deseos de acercarse mas al mundo espiritual, gracias al respeto y valor que nuestros ancestros daban a la naturaleza que les rodeaba, y les servía como abrigo y alimento. Haciendo de los animales el estandarte de sabiduría y colaboración humana, de la que hoy quedan algunos vestigios pero que cada vez están mas en desuso. Tal vez porque dejamos de observar a la naturaleza como parte de nuestra rutina de vida, convirtiéndonos en seres aislados. Los cuales nos deslizamos por el peligroso precipicio del consumo a cualquier precio, desgarrando todo lo que nos rodea, sin detenernos a pensar que la vida no es mas que naturaleza .
Un abrazo.
La aguja dorada.

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