jueves, 2 de junio de 2011

El poder que se dibujo en sus manos.

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Muchos han sido los símbolos de poder, con el que el hombre ha intentado engalanar su gloria desde tiempos inmemorables. La obsesión de demostrar de manera visible su status, ha sido una constante a través de los tiempos . Ya fuese vistiendo las mejores pieles, las más finas sedas, engalanando su estructura en oro o esculpiendo su silueta en mármol. Lo cierto es que el genero humano, ha gozado de demostrar a sus semejantes su diferencia social.
Las manos no han quedado exenta del delirio de grandeza de aquellos, que se diferenciaban del resto de sus semejantes. Una prueba de ello, la podemos encontrar en el glorioso imperio egipcio, donde los faraones solían colorear sus uñas con colores oscuros o rojos rubí, color preferido por Nefertiti.
Mientras el resto de personas que componian el imperio, solo podían hacer uso de colores claros o pasteles, diferenciando el poder jerárquico del que gozaba el faraón.
Situación similar se vivía en la cultura china, donde la clase dominante hacia uso de colorear sus uñas, preparando colores con ingredientes naturales, desde el rosado al rojo. El resto de miembros de la China imperial, no podía  vestir sus uñas ya que este era un privilegio reservado a los gobernantes.
En la dinastía Chao, 600 D.C, se incorpora el arte de engalanar las uñas con un cono. Artilugio compuesto de oro o plata, el cual estaba diseñado para realzar las manos. Ya que las uñas extremadamente largas, era símbolo de la mas alta y distinguida nobleza.
 La sociedad India, demostró tener una pasión sin igual a la hora de realzar la belleza de las manos. Cuentan que los Mendhi, utilizaban henas para teñir y dibujar complejas figuras no solo en las manos y dedos, también en las uñas.Técnica que aun conserva gran popularidad, no solo para las ciudadanas indias, sino en el mundo entero. Convirtiéndose en todo un arte, dominado por unos pocos y de un revalorizado prestigio social.
La popularidad por el cuidado de las uñas, se fue extendiendo y a la vez ganando mas adeptos en la sociedad femenina. Ya en el siglo XIX, los elemento usados eran aceites rojos perfumados, los cuales cuando se secaban, eran pulidos con paños de gamuza o cuero.
Nacería en este siglo, la manicura como forma de expresión social, trayendo consigo los primeros salones dedicado a este arte. Introduciendo también distintos tipos de herramientas, como el fabricado para retirar las cutículas, dando así una firme expresión de desarrollo y aceptación social
A principios del siglo XX, llegaría la laca como la conocemos hoy en día. Un producto que nacería de la pintura de coches, de mano de los hermanos Revson y del maquillador francés Michelle Renard. Juntos  intentaron con éxito, crear un barniz con una base igual que la de los coches, pero con menor  fuerza, haciendo que el teñido de las uñas fuera mas duradero.
La idea prospero de manera comercial, convirtiéndose así en una firma de reconocido prestigio llamada Revlon.
Con un nuevo concepto de duración de la pintura de uña, también llego la posibilidad de que toda la sociedad pudiese hacer uso y disfrute, de engalanar sus manos. Posibilidad que se vio agrandada gracias al cine y sus películas a color, donde las espectadoras veían admiradas, como sus actrices favoritas vestían de manera glamurosa sus manos con una perfecta manicura, realzando así la comercialización de un producto que anteriormente era reservado para los mas pudientes.
Hoy en día, todas las personas amantes del cuidado de sus manos y de la manicura, pueden acceder a salones diseñados para este menester, donde la tecnología es cada vez mayor. Fusionada con técnicas milenarias, como el arte de impostizar las uñas, nacido en la antigua China. Fusión que hace mas grande el espectro a la hora de elegir forma y color para nuestras amadas uñas, dándole una apariencia desde gótica a distinguida.
Aunque las uñas también tienen su parcela de lujo hoy en día, ya que existen colores con partículas de oro o pequeños diamantes que se pueden incrustar, o fotocopiadoras que plasman en nuestras uñas dibujos imposibles de realizar a través de técnicas tradicionales. O peces que se alimentan de cutículas humanas, técnicas a la que solo pueden acceder unos pocos, devolviendo así el principio por el que un día nacería el colorear las manos, que no es otro que demostrar el poder dibujando en ellas.
Un abrazo.
La aguja dorada.



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