sábado, 19 de marzo de 2011

Protegiendo el alma a través de un circulo cerrado.

Hola blogueras-os:
Las religiones o creencias, han existido desde los propios comienzos de nuestra existencia humana. Algunos relacionan sus comienzos, con la conexión de nuestros ancestros con seres de otro planeta, teoría que muchos otros rebaten con argumentos concisos. Pero lo que es una realidad, es que las religiones se han ido acentuando en nuestras vidas con el paso evolutivo de los milenios.

Con las religiones, llegaron los poderes ocultos y los maleficios, de los cuales los mortales debían protegerse. No existía rey o sacerdote, que no tubiera un resguardo bendecido por su dios y creencia, para combatir los males del inframundo.
Uno de los primeros artilugios diseñados para combatir las fuerzas oscuras del mal, fue un circulo cerrado que reposaba sobre el cuello, convirtiendo el mismo, en el objeto más sagrado y antiguo que se conoce relacionado con los poderes divino.
El collar, se convirtió en pieza clave en la orfebrería egipcia,de hace 4000 años. Solían ser piezas anchas, y lo llevaban tanto hombres como mujeres. Estaban hechos de piedras preciosas y lapislázuli, ensartados en 9 hilos de plata o pequeñas flores con cualidades protectoras, relacionada con la diosa Hathor.
Una de las misiones de los collares egipcios, era la de proteger a los seres momificados en su paso por el mas allá. Los cuales eran destinados a ser ofrendados a sus dioses, en el momento del reencuentro con los mismos.
Los griegos limitaron el uso del collar a las féminas, siendo esta civilización la que introdujera una variante en su diseño al crear un collar en forma de cadena. Los romanos también utilizaban el mismo diseño acompañandolo de oro, pedrería y perlas. Este solía descender hasta la cintura, del cual, pendía un amuleto protector contra varias enfermedades.
Las tribus amazónicas y muchos otros países lo utilizaban para protegerse de los malos espíritus, al igual que indicar su nivel jerárquico dentro de su cofradía. En África es un amuleto de carácter divino,dentro de su cultura religiosa. Cultura extendida por el mundo gracias a la trata de esclavos.
Para los africanos, el collar es la energía que rige la fuerza espiritual del hijo de cada ocha. Siendo protector de enfermedades, maleficios y todo aquello negativo para el buen desarrollo de la persona en cuestión. Recibiendo la bendición de la naturaleza a la hora de confeccionarlo, según el astral religioso y siempre de la mano de algún consagrado sacerdote.
En la actualidad podemos encontrar collares de todo tipo, desde los que se elaboran con piedras preciosas bendecidos con agua y sal marina, hasta el mas conocido por los occidentales que es el rosario. También existen  de malaquita, ojo de tigre y aquellos que se confeccionan siguiendo tu signo zodiacal o astral. Dejando claro, que el collar como artilugio místico no ha dejado de estar presente en nuestra vida, ya que buscamos constantemente la protección de manera implícita de las fuerzas divinas, para combatir y contrarrestar nuestra mala energía, o de aquellos que creemos que nos quieren mal.
Olvidando, que el destino es marcado por nuestros actos y errores. Que no hay mejor energía que hacer las cosas bien, y que el atajo al éxito personal o profesional, es el abismo emocional del cual viven otras tantas personas, deseosa de mantener la sugestión como acto divino y negocio perfecto.
Un abrazo.
La aguja dorada.



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